213 personas llenan el Círculo de Bellas Artes en la 15ª Muestra de Cine Lés(bi)co de Madrid con la proyección de Benedetta. La sesión, con lleno absoluto, incluyó un coloquio que abordó la figura de Benedetta Carlini desde una perspectiva crítica y lésbica

Madrid, 19 de abril — La 15 Muestra de Cine Lés(bi)co de Madrid celebró una de sus sesiones más destacadas en el Círculo de Bellas Artes, donde 220 personas asistieron a la proyección de Benedetta, dirigida por Paul Verhoeven. La sesión fue introducida por Maitena Santano, coordinadora de programación de la Muestra, quien dio la bienvenida al público e invitó a adentrarse en la experiencia cinematográfica.
La película, ambientada en la Toscana del siglo XVII, narra la historia de Benedetta Carlini, una joven que ingresa en un convento y cuya vida se ve atravesada por experiencias místicas y una compleja relación entre deseo y fe. La cinta está basada en la obra Immodest Acts: The Life of a Lesbian Nun in Renaissance Italy, de la historiadora Judith C. Brown.
Tras el visionado, tuvo lugar un coloquio a cargo de Ana Garriga y Carmen Urbita, del proyecto Las Hijas de Felipe, quienes ofrecieron una lectura contextualizada, crítica y en clave lésbica sobre la figura de Benedetta Carlini y las dinámicas de vida en los conventos del siglo XVII. Durante el encuentro se abordaron cuestiones como la representación del deseo entre mujeres en contextos religiosos, la mirada masculina en el cine y la persistencia de imaginarios heredados de la tradición inquisitorial.
El coloquio daría para horas y horas. Fue un momento de comunión en el que todas las lesbianas que vieron Benedetta en su momento y que la veían por primera vez, pudieron compartir sus sentires en un foro público y comunitario, como charlando con amigues.

El coloquio también sirvió para hablar de su reciente publicación, Instrucción de novicias: Vidas del convento barroco para guiar tu presente, conectando el análisis histórico con debates contemporáneos en torno a género, sexualidad y poder. Como destacaron algunas asistentes, “la experiencia colectiva convirtió el visionado en un espacio compartido de reflexión y acompañamiento”.
La alta asistencia permitió que tanto la proyección como el coloquio se vivieran como una experiencia colectiva, generando un espacio de intercambio en el que convivieron distintas miradas en torno a la película. El evento, con aforo completo, evidenció el interés del público por propuestas culturales que combinan cine, pensamiento crítico y comunidad.
La Muestra de Cine Lésbico de Madrid continúa consolidándose como un referente cultural en la ciudad, apostando por una programación que visibiliza narrativas diversas y fomenta el debate desde una perspectiva crítica y contemporánea.