En el marco de la 15º Muestra de Cine Lésbico de Madrid, se celebraron el pasado sábado 18 de abril las primeras Jornadas sobre representación sáfica en el cine, un espacio de reflexión colectiva que reunió a creadoras, investigadoras y profesionales del sector audiovisual para pensar el pasado, presente y futuro de las imágenes lésbicas en la pantalla.
El encuentro tuvo lugar en Hola Montreal, en horario de mañana (11:00 a 14:00), y se estructuró en dos mesas de diálogo que abordaron tanto la memoria histórica de la representación como las nuevas formas de producción contemporánea.
Memoria y primeras representaciones: entre la ausencia y el castigo
La primera mesa, centrada en la memoria, puso el foco en las primeras representaciones lésbicas en el cine y en cómo estas estaban atravesadas por contextos sociales profundamente restrictivos. Participaron Tatiana Romero, Paula Serna y Mapi Gracia, quienes reflexionaron sobre qué significaba ser lesbiana en décadas pasadas y cómo el cine no solo invisibilizaba estos cuerpos y deseos, sino que en muchas ocasiones los castigaba.
Uno de los ejes más relevantes fue la diferencia entre ser representada y poder autorrepresentarse. En este sentido, surgió una mirada crítica hacia la evolución de estas narrativas: aunque marcadas por limitaciones, muchas representaciones de los años 90 se percibían como más transgresoras, precisamente por su carácter marginal y su capacidad de ruptura. Esta reflexión se vinculó también con el contexto actual, señalado por las participantes como un momento de retroceso en ciertos aspectos, con un aumento de discursos reaccionarios y una menor conciencia crítica en algunos espacios culturales.
Frente a este panorama, se subrayó la importancia de lo comunitario como motor fundamental para sostener y generar espacios de representación propios, entendiendo que el cine no solo refleja realidades, sino que también las construye y las hace posibles.
Nuevas generaciones: producir desde la necesidad
La segunda mesa giró en torno a las nuevas generaciones y las transformaciones en las formas de producir cine sáfico. Participaron Caro Alamino, Tania Medina, Alba Loureiro, Laura Torres y Ainhoa Bolaños, quienes compartieron sus experiencias desde la creación contemporánea.
El debate abordó cuestiones como la producción independiente y digital, las nuevas narrativas del deseo y los cambios estéticos frente a las historias trágicas que históricamente han marcado el cine lésbico. También se planteó una pregunta central: ¿implica una mayor libertad formal una mayor libertad política?
Las participantes señalaron la emergencia de nuevos espacios de participación, como videofórums o entornos universitarios, que están ampliando las posibilidades de creación y circulación de estas historias.
Como conclusión, se destacó que las nuevas obras nacen desde un cine necesario: un cine que busca reflejar las experiencias, deseos y realidades diversas de quienes lo crean. Más que una tendencia, se trata de una urgencia política y cultural.
Un espacio imprescindible
Estas primeras jornadas suponen un paso importante dentro de la Muestra, consolidando un espacio no solo de exhibición, sino también de pensamiento crítico. La representación sáfica en el cine no es únicamente una cuestión estética, sino profundamente política: quién mira, quién cuenta y desde dónde se construyen las imágenes.
En un contexto de transformación constante, encuentros como este refuerzan la importancia de seguir generando comunidad y discurso en torno a un cine que, más allá de representarnos, nos permita narrarnos en nuestros propios términos.