Madrid, 24 de abril de 2026. La 15ª Muestra de Cine Lésbico de Madrid presentó ayer, por primera vez en España, Bárbara Forever, la nueva película dedicada a la cineasta experimental lesbiana Bárbara Hammer, una autora que no solo transformó el lenguaje audiovisual, sino que cuestionó de raíz quién tiene derecho a filmar y ser filmada.

El estreno se convirtió en un acto de memoria y de disputa cultural: recuperar a Hammer hoy es recordar que el cine lésbico no nació en los márgenes por elección, sino por expulsión y justicia social,m. Y que, aun así, supo inventar formas, texturas y gestos capaces de abrir un espacio propio frente a la mirada dominante.
Ademas, lo que atraviesa a esta pieza es su conexión latente entre pasado y futuro, conectando a las nuevas generaciones flintas con historias lésbicas de los años setenta dentro del movimiento feminista. Una de las inquietudes de la cineasta fue la conexión con las nuevas generaciones, y eso quedó plasmado en la pieza
En palabras de Hammer, tenemos que escribir nuestra historia porque solo nosotras somos capaces de generar archivo.
La película propone un recorrido que combina archivo, materiales inéditos y lecturas contemporáneas de su obra. No se limita a homenajearla: analiza su práctica como un ejercicio de resistencia estética, donde el cuerpo, el deseo y la enfermedad se convierten en territorios políticos. Bárbara Forever muestra cómo Hammer filmó desde la urgencia y la vulnerabilidad, pero también desde una alegría radical que desobedece la narrativa trágica impuesta a las vidas sáficas.
En diálogo con artistas y pensadoras actuales, el film traza una genealogía que sigue viva: la de quienes entienden el cine como un espacio para romper silencios, para imaginar comunidad y para disputar la representación de los cuerpos disidentes. La obra insiste en que el legado de Hammer no es un archivo cerrado, sino una herramienta para pensar el presente.
Hay una escena muy concreta en el documental; En los años 90 Bárbara viaja al Festival de Sundance con su cámara personal y retrata todo el bullicio que ocurre allí; el público queer, amistades, encuentros, la rueda de prensa de Todd Haynes, el nacimiento de un nuevo movimiento por parte de las cineastas (New Queer Cinema),... La cámara y mirada de Hammer se funden y condensan todo lo que quería transmitir con su cine: el compromiso con su arte y la honestidad consigo misma.
Por último, queremos rescatar la belleza de los cuerpos sáficos con heridas, los atravesados por proceso oncológicos y cuerpos que se desgastan por fuera pero que por dentro lucen vivarachos.
En este sentido, el documental introduce el deseo lésbico a través del paso de los años y como la ternura en cuerpos que cambian es admirable, capaz de transformar y atravesar el querer participar de esos encuentros, querer ser amante de Hammer aun sabiendo que si le das e elegir entre su trabajo o lo vuestro, pierdes seguro.
Con este estreno, la Muestra de Cine Lésbico de Madrid reafirma su papel como institución crítica, comprometida con la recuperación de referentes que han sido sistemáticamente borrados de la historia oficial del cine. La sesión, que llenó la sala, concluyó con un pensamiento común por parte del público donde subrayó la vigencia política de Hammer y la necesidad de seguir ampliando el canon lésbico desde la complejidad y lo vivo que sigue su legado.
La 15ª Muestra continúa hasta el domingo con proyecciones, encuentros y actividades que reivindican la potencia cultural y política del cine sáfico contemporáneo.